“No me importaría perder todos los partidos, siempre y cuando ganemos la liga” – Mark Viduka

>Hace ya algunos años tuve una experiencia muy interesante en un restaurante. Pague la cuenta con un billete de veinte dólares cuando el costo total fue de unos diez dólares. El joven que tomo el dinero me dio cambio de cincuenta dólares en lugar de veinte. Al darme cuenta de lo que sucedió, regrese a la caja registradora y corregí el problema. El supervisor del joven percibió lo que paso y aun así no le permitió al joven tomar el dinero. El supervisor dijo que las reglas eran que el joven tendría que pagar el dinero que falta en la caja registradora porque fue su error, no el mío. Por más que trate de discutir que no me interesaba el dinero, el supervisor me dio las gracias por mi honestidad y me pidió y me fuera.

Cash_Register Dos y dos son cuatro. Cuatro y dos son siete… ¿Y tres son doce?

Camino a casa me pregunte a mí mismo, ¿Por qué no me fui con el dinero extra? ¿Por qué no tome ventaja de lo que sucedió? Me hubiera ahorrado la confrontación con el supervisor, la cual me subió mucho la presión arterial.
Durante el juego entre México y Argentina de cuartos de final de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010, el primer gol del partido cayó cuando un atacante Argentino estaba en posición adelantada. Los jugadores de México se percataron de lo que sucedió, pero el árbitro central no vio nada. El juez asistente al parecer si vio el fuera de lugar, pero no lo vio en vivo. Lo vio en uno de los monitores del estadio. Según las reglas del futbol, la repetición instantánea no existe. Es decir, hubo una injusticia, de la cual el justiciero, el juez, se dio cuenta. Pero, por causa de las reglas, no se pudo hacer nada al respecto.

Referee_Ciego Ante la duda, ¡no lo marco!

¿Cuántas veces en tu vida te has percatado de un error o injusticia que no puedes corregir por las circunstancias? Sin duda, muchos de nosotros vemos injusticias y crímenes día con día, pero la ley no nos permite ser vigilantes. Es decir, hay un estado de derecho que dice que la policía se encarga del orden y los jueces de la justicia. Nosotros no. Y no nomas sucede en cuanto al orden y el crimen.
La naturaleza también tiene sus percibidas injusticias. Cada año, miles de niños mueren a causa de alguna enfermedad incurable, como el cáncer. Nos preguntamos el porqué de esas muertes, y la verdad es que no tienen mucho sentido en nuestras mentes. No estoy diciendo que el cáncer en un niño no tiene sentido. Lo que quiero decir es que nos encontramos limitados por las leyes del universo en cuanto a nuestro entendimiento. Como el árbitro del juego ante México, sabemos que algo está sucediendo y no podemos hacer nada.
Es aquí cuando debemos tener fe en que las leyes y las reglas del juego (sea el futbol o sea la vida) están diseñadas con el propósito de hacer el juego interesante. Que aburrido seria si no hubiera drama dentro del campo de futbol. ¿Cómo sería la vida si nadie muriera? Claro, en nuestros corazones queremos que ya no haiga injusticia, que todo salga bien. Pero todo sucede por una razón y, al final de cuentas, de una manera u otra, todo sale bien. ¿No se han fijado de esto?

earth El mundo sigue dando vueltas. Asi que, ¡adelante!

Por supuesto, hay muchos entre nosotros que han perdido la fe en el sistema de leyes y reglas no solo del futbol y la vida. Muchos caminan entre los vivientes sin razón de vivir porque no le ven sentido a un mundo lleno de guerra y lleno de desesperación. Se preguntan el porqué de un Creador vivo que permite injusticias. Pero vuelvo a lo mismo, no sabemos qué va a pasar en el futuro y como un mal percibido va a resultar en un bien para todos. No tenemos el conocimiento de Dios.
Tal vez, dado el error en el juego entre México y Argentina, la FIFA (el organismo que hace las reglas del deporte) cambie las reglas y permita repeticiones instantáneas. Tal vez, la Federación Mexicana de Futbol haga un cambio radical en las instituciones futboleras para que la selección nacional sea más fuerte y más competitiva. (Foguear a la selección con selecciones Europeas y sudamericanas más seguido ayudaría inmensamente.) Tal vez el chico que me dio mal el cambio aprenda a fijarse mejor en sus finanzas y hoy sea más próspero de lo que sería sin ese error. Y tal vez la muerte de un pequeño le enseñe a un médico como salvar a mil pequeños.
Tal vez nada de esto suceda, pero ese tipo de pensar es para los pesimistas, los cuales tienen altos índices de soledad, depresión, y falta de ganas de sobresalir. Reemplazar el “tal vez” con “seguramente” es de nosotros los optimistas, los que hoy perdemos contra las argentinas de nuestras vidas y mañana nos despertamos con más ganas de entrenar y ser mejores para el próximo encuentro. Porque la vida y el futbol son muy similares en ese tanto… Los dos nos dan la oportunidad de enfrentarnos de nuevo a lo que nos atemoriza con el conocimiento que la próxima vez seremos mejores y daremos más guerra.

toro Los he estado estudiando, humanos.

Así que al diablo con el pesimismo y el pensar que todo está perdido por una sola injusticia o por una serie de ellas. Ni modo. La vida es así, y hay que continuar. Está en nosotros cambiar unas reglas y saber vivir con otras.
Siempre habrá un partido más de futbol, y el sol saldrá por el oriente una vez más, cada mañana.

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