“¿Presión? Vosotros los periodistas sois los que creáis la presión.” – Bobby Robson

>
Hace casi una semana, las compañías Apple y AT&T comenzaron a distribuir el nuevo teléfono móvil “iPhone 4“. El iPhone 4 es lo más avanzado en tecnología, según las compañías, y más de 1.7 millones de teléfonos han sido vendidos en solo las primeras dos semanas de estar disponibles al público. Pero sucedió que casi inmediatamente de llegar al público, se comenzaron a recibir reportes de que el teléfono fallaba o tenia imperfecciones en la pantalla. Y así de pronto salieron las críticas de todos lados.

Cuando estaba yo en la preparatoria, había un muchacho muy grande y muy enojón que a todo mundo maltrataba. Creo que se llamaba Patricio. En fin, sucedió que un día Patricio se tropezó en el pasillo de la escuela. Al caer, cayó mal y se golpeó la cabeza. Desorientado y sangrando de la nariz, Patricio no pudo levantarse. Justo en el momento que los demás se dieron cuenta que Patricio estaba lastimado, justo en ese momento, varios de los jóvenes comenzaron a patearlo. Lo golpearon sin parar por lo que me imagino fueron dos o tres minutos, hasta que un profesor intervino.


En estos dos casos, los “David” vieron a “Goliat” lastimado y aprovecharon para saltarle encima.

Este mismo escenario se ve mucho durante las eliminatorias rumbo al mundial. Durante las últimas eliminatorias de la CONCACAF, varios periódicos Centroamericanos publicaron en primera plana como México estaba al borde de ser eliminado. Miembros de las selecciones y la prensa de Honduras, Costa Rica, El Salvador, y Guatemala se burlaban del “Gigante de CONCACAF”, asegurando que terminaba la hegemonía de México sobre el futbol de la región. Tanto se preocuparon por México que no dieron cobertura alguna al hecho de que los Estados Unidos los estaba eliminando paulatinamente al ir a dichos países y ganar o empatar. (No te calificas si pierdes o empatas en casa.)

Resulta que si, de hecho, somos el gigante.

¿Y que acabo sucediendo?

Estados Unidos, México, y Honduras calificaron al mundial. Costa Rica, equipo que en un momento estuvo como líder de la calificación, fue eliminada en una repesca con Uruguay. Ya en el mundial, Honduras no gano, empatando contra Suiza cuando ya todo estaba definido. Estados Unidos fue eliminado en la segunda ronda por Ghana. Y México también llego hasta la segunda ronda y fue eliminado por Argentina.

Entre el fin de las eliminatorias y el principio del mundial, las críticas a México eran personales más que futbolísticas. El entrenador, Javier Aguirre, fue víctima de críticas muy fuertes, sobre todo cuando él decía, “Yo soy el técnico”. Los comentaristas deportivos se enojaban y contestaban, “¿Cómo puedes ignorar lo que nosotros de decimos?” O sea, el director técnico del equipo tenía que, a fuerzas, escuchar a los comentaristas. Ahora que México fue eliminado, volvieron a salir de todos lados los críticos.

¡Se los quiere comer vivos!

De hecho, en una página de Facebook se estaba discutiendo a Nigeria, e inmediatamente se fueron al tema de México. Es como si en este artículo se pusieran a comentar sobre Bélgica. Pero, ¿saben porque comentan de México? Les doy una clave: no es porque México es pequeño en el mundo del futbol. Así es, los perros ladran solo cuando se sienten amenazados. Los comentaristas deportivos dicen lo que dicen con esa cizaña cuando sienten que no se les escucho. (Si se les hubiera escuchado y las cosas salieran mal, ¿a quién culparían?)

¿De que tamaño los traen puestos (los pantalones) los que se la pasan criticando?

Una cosa que tenemos que hacer en la vida y el futbol es dejar que se cometan errores. Las más grandes lecciones de la vida suceden cuando se cometen errores. Los errores traen consecuencias, y esas consecuencias traen conocimiento, y el conocimiento trae sabiduría. Pero, si hemos de dar consejos, tienen que ser consejos dados con paciencia, cariño, y respeto. Porque nadie te va a escuchar si empiezas a dar criticas no constructivas o empiezas tu tesis con palabras pesadas. Si eres malhumorado en tu comentario, la persona a quien estas criticando rara vez te va a escuchar.

Si los dos se ensucian, ¿quien es el marrano?

Así que tomen las críticas de los demás con calma y no se dejen llevar por lo apasionado que alguien pueda ser al presentarte un argumento. Igualmente, defiéndete con calma y sabiduría. Acuérdate que el que se enoja pierde y que cuando te peleas con un cerdo sales sucio y el cerdo se divierte.

%d bloggers like this: