“Para jugar al futbol no se debe sufrir. Lo que se hace sufriendo no puede salir bien.” – Carles Rexach

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Las temperaturas hoy en el noreste de los Estados Unidos van a llegar a los 100 grados Fahrenheit (37.7 Centígrados) o más. Muchas de las ciudades están activando sus planes para proveer asistencia a personas con problemas de salud que se pueden agravar con el calor. Estos problemas incluyen problemas del corazón, problemas respiratorios, y la diabetes. La recomendación de muchas autoridades de salud es que personas con estas condiciones no salgan al calor del día y se mantengan en casa con un aire acondicionado y bien hidratados.

Un calor que parece doble.

Días de verano como este me recuerdan un día de verano en El Paso, Texas, donde fui a la universidad. Ese día de verano, como muchos otros días, mi hermano menor y yo fuimos a jugar futbol a un parque. Mientras jugábamos a la luz del sol, nos dimos cuenta que todos estábamos tomando mucha agua y que nos cansamos más rápido que en otros días. Ese día resultó uno de los más cálidos en la historia de la región. El termómetro llego a los 114 grados Fahrenheit (45.5 Centígrados), más o menos la mitad de la temperatura necesaria para hervir el agua.

Durante las eliminatorias rumbo a la Copa Mundial de Futbol del 2010, muchas selecciones nacionales hicieron uso del clima y la geografía que existe en sus países para ganar juegos. Todos los Mexicanos vemos como la Selección Mexicana es virtualmente invencible (con una excepción) en el Estadio Azteca, el cual se encuentra a 2,280 metros sobre el nivel del mar. La Selección Estadounidense uso el frio de Columbus, Ohio, para ganarle a México en tres eliminatorias (en el 2001, 2005, y 2009). No solo el frio contribuyo, ya que Columbus no tiene muchos inmigrantes Hispanos, lo que ayudo a los Estadunidenses a no tener que jugar “fuera de casa” como lo hacen en Los Ángeles, Dallas, o Nueva York.

Aun mejor que el hockey sobre hielo

En el 2007, el Flamengo de Brasil tuvo que hacer la hombrada y empatar ante el Real Potosí de Bolivia en un estadio a 4,000 metros sobre el nivel del mar (casi el doble de la elevación del Azteca). Ese juego, combinado con otros sucesos alrededor del mundo, obligaron a la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) a prohibir juegos de futbol en estadios cuyas elevaciones pasaran los 2,500 metros sobre el nivel del mar, eliminando juegos en La Paz, Bolivia (3,600 metros sobre el nivel del mar), o en Quito, Ecuador (2,800 metros sobre el nivel del mar). La FIFA también dio restricciones a jugar en climas muy calientes (como los desiertos del norte de África), o muy fríos (como el este de Europa en el invierno).

Empatar en Bolivia fue oxigeno puro para el Flamengo, aun sin oxigeno para respirar

Así como estas selecciones usan el clima y la geografía natural de sus países, nosotros también podemos usar nuestras habilidades naturales para triunfar. Algunos somos más rápidos que otros. A algunos nos gusta más levantarnos temprano en la mañana. A otros nos gusta estar despiertos en la noche. A unos nos gustan las matemáticas, mientras que otros son felices tocando guitarra o pintando un paisaje. Y hay muchos que no pueden leer rápido pero hablan muy bien.

Asi como la ven, no sabe como usar Windows

Al igual que la selección nacional de Bolivia, por ejemplo, no va a jugar con los peores jugadores en un estadio de baja elevación, nosotros tampoco podemos dejar nuestros mejores atributos para después. Hay que usar la inteligencia y los dones naturales que nos dio el Creador para salir adelante. No podemos limitarnos a nosotros mismos; hay que hacer todo lo posible con todo lo que tenemos. Así que hay que usar todo nuestro arsenal para salir adelante… Que ni el calor, ni la elevación, ni el miedo, y ni la desesperación nos detenga.

 Pero si nos detenemos para ir al baño.

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