“Aquí estoy narrándoles fútbol, una de las dos cosas que más me gusta hacer en la vida.” – William Vinasco

Cuando no estoy escribiendo o hablando de futbol, me pueden encontrar escribiendo sobre la salud, haciendo vigilancia epidemiológica, o discutiendo lo último en noticias del mundo de la ciencia. También me gusta arreglar computadoras y darle mantenimiento a mi Jeep. Y así es con muchas otras personas las cuales no hacen una sola cosa en la vida. A casi todos nosotros nos gusta darle variedad a nuestras vidas por medio actividades que muchas veces no tienen nada que ver la una con la otra.

¿Porque no se me ocurrio a mi?


Esa disparidad entre actividades es lo que perpleja a muchos quienes nos preguntan que tiene que ver el futbol con la vida, la ciencia, la política, etcétera. Hay que admitir que es difícil reconciliar un tema con el otro. Pero, si se fijan bien, el futbol (al igual que otros deportes) está muy relacionado con la vida en general. ¿Cuántos de nosotros hacemos planes para la semana con los juegos de futbol en mente? ¿Cuántos dejamos de trabajar o de preocuparnos de la vida a causa de un juego de futbol?

¿Cuantos dejamos de conducir por amor al balon y a la camiseta?

Lo mismo es cuando pensamos al revés sobre esto… El amar el deporte nos hace mejores deportistas y mejores personas. Un ejemplo es el jugador de hockey sobre hielo Wayne Gretzky. Gretzky es considerado como uno de los más grandes jugadores de hockey, y el admite que fue grande por su amor al deporte, no porque el deporte lo arropara a él. Estudios científicos sobre la inteligencia nos dicen que la gente que sobresale, los conocidos “genios” de su género, no necesariamente tiene una predisposición a ser grandes. Einstein fue grande en las matemáticas y la física porque amaba las ciencias. Gretzky fue grande en el hockey porque amaba ese deporte. ¿Y cuántos han sido grandes dentro de la cancha de futbol por amor al balón?

Aunque Einstein y Rudi Voller tienen mucho en comun…

Si hay algo que llevarte de todo esto es que le tienes que poner no solo ganas a lo que haces. Le tienes que poner amor, mucho amor. Sin el amor a tu profesión (cualquiera que esta sea), no vas a salir adelante. Te vas a frustrar. Si, tal vez ganes mucho dinero y tengas muchos contactos profesionales, pero no tendrás tiempo de gastar el dinero ni amigos con quien pasarlo. Así que encuentra algo que amas y hazlo con todo el cariño del mundo. Y si te encuentras haciendo algo que no amas, busca como amarlo o busca como dejarlo. Siempre seremos estrellas en nuestra profesión si lo hacemos todo con amor y dedicación.

Copyright 2010, Rene F. Najera

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