“En el fútbol lo arriesgo todo. En lo personal, riesgo cero.” – José Mourinho

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Hace ya algunos años, cuando estaba yo en la preparatoria, había una caricatura en televisión sobre futbol. Era una producción japonesa, pero era traducida al español. El protagonista principal era un jovencito que, por supuesto, jugaba de delantero. La serie se basaba en la vida de los jóvenes futbolistas a medida que la temporada continuaba. Por supuesto, como todo buen drama, había héroes y había villanos. Los héroes eran un equipo en el que nadie creía, que fue creciendo y triunfando. Los villanos eran un equipo que siempre ganaba, a veces bien y a veces con trampas, pero fueron derrotados al final por los héroes.

Los japoneses tienen ojos bien grandes


No es exactamente lo mismo en la vida. En la vida real, no hay héroes y villanos claros e indistinguibles. Todos somos humanos y no somos perfectos. Las tentaciones, las envidias, y las malas experiencias nos hacen hacer cosas malas. Como seres humanos, podemos crear unas pesadillas increíbles. Al mismo tiempo, podemos crear unos sueños hermosos.


Si has tenido tiempo de hacerlo, te recomiendo visitar un museo de arte. Ahí veras lo mejor de lo mejor que podemos crear como humanos. Las pinturas y esculturas son sin igual en cuanto a los límites de la humanidad. (Hay obras de arte aún más bellas en la naturaleza, pero eso es para otro día.) También recomiendo los museos de historia. Allí también se puede ver lo mejor que tenemos que ofrecer los humanos. Pero la historia también nos muestra las pesadillas.

Una obra de arte

El museo del holocausto en Washington, DC, por ejemplo, te lleva a lo largo de la historia de la persecución Nazi sobre los judíos. Al entrar al museo, tomas un “pasaporte” que te dice quien podrías haber sido si vivieras en esa época. Luego vas de piso en piso, viendo y leyendo sobre los horrores que fueron perpetrados en esos días. Podrás ver reliquias de cuando los judíos de Europa fueron transportados en masa por ferrocarril. Podrás ver cartas y películas que documentan los asesinatos masivos en las cámaras de gas y en los campos de concentración. Mientras el mundo casi caía de rodillas por una guerra sin tregua, doce millones de personas (seis millones de judíos y seis millones de “indeseables”) fueron eliminadas de la fase de la Tierra.

Hasta hoy en dia se le recuerda a Hitler (y a KISS)


Tristemente, el racismo y la discriminación aún existen sobre el planeta, y se han visto en los juegos de futbol. En España, Samuel Eto’o de Camerún, fue acosado por las tribunas de los estadios de futbol. Le llamaron de todo, desde “mono” hasta “chango”, y le aventaban plátanos mientras hacian ruidos de simios. Esto lo han sufrido jugadores de todas las nacionalidades que han jugado fuera de casa, casi sin excepción. Solo pregúntenle a Hugo Sánchez que paso cuando jugo contra el Logroñés.

¡Tengan! ¡Racistas hijos de la..!


Para nuestra fortuna y nuestra condenación, nuestro Creador nos programó para tener libre albedrio. Es decir, tenemos la habilidad de escoger entre ser buenos o ser malos, entre escoger hacer el bien o hacer el mal. Muchos, muchísimos han escogido el mal. Lo escogen porque ofrece riquezas y placeres sin fin. O lo escogen porque no comprenden que hay alternativas. Después de todo, ¿qué estás dispuesto a hacer si tienes hambre o estas siendo oprimido?

¿Que harias por no acabar asi?


Si no te ha llegado, la hora de escoger entre el bien y el mal llegara una y otra vez. No habrá un solo momento definitivo. Habrá muchos momentos de decisión. Habrá muchas pesadillas por crear y muchos sueños por destruir. Ante todo eso hay dos cosas que recordar. Una es que siempre habrá el perdón, la redención. Siempre podrás salvar tu alma. Claro, si así lo decides. Pero la segunda cosa que recordar es que siempre, siempre, siempre habrá consecuencias de tus acciones. Siempre habrá una reacción opuesta e igual a tus acciones. Es por eso que los villanos pueden arrepentirse en s último minuto, pero siempre van a encontrar justicia. Y es por eso que los héroes serán recordados por mucho tiempo por venir

Despues de miles de años, aun recordamos a David


I'm a doctoral candidate in the Doctor of Public Health program at the Johns Hopkins University Bloomberg School of Public Health. All opinions posted here are my own, of course, and they do not necessarily reflect the opinions of my school, employers, friends, family, etc. Feel free to follow me on Twitter: @EpiRen